El Gato vuelve a casa, pero esta vez en el banco rival

La historia de Godoy Cruz no se entiende sin Daniel Oldrá. El “Gato” es mucho más que un técnico: es el máximo ídolo tombino, el hombre que siempre estuvo cuando el club lo necesitó, adentro y afuera de la cancha, y que dejó una marca imborrable en cada etapa de su vida futbolística.

Este domingo, el Feliciano Gambarte vivirá una tarde distinta: por primera vez, Oldrá estará del otro lado, dirigiendo a Instituto de Córdoba. Y no lo hará solo: lo acompañan dos colaboradores que también dejaron huella con la camiseta azul y blanca, Nicolás Olmedo (160 partidos) y Nelson Ibáñez (139 partidos) respectivamente.

Será un momento cargado de emoción. Porque cuando Oldrá salga al campo y camine hacia el banco de suplentes visitante, no será un paso más: será un reencuentro con su gente, con la tribuna que lo vio crecer y que tantas veces lo aplaudió. Seguramente recibirá la ovación de todo el estadio, ese reconocimiento que trasciende los colores que hoy defiende.

La hinchada estará a la altura de la historia, y se espera también que la dirigencia acompañe con un homenaje que refleje lo que significa el Gato para el club. Porque más allá de la competencia, Oldrá es y será siempre parte de Godoy Cruz.

Este domingo, el rival será Instituto, pero en el Gambarte quedará claro que hay cosas que nunca cambian: el respeto, la gratitud y el amor eterno de un pueblo hacia su máximo ídolo.