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Godoy Cruz volvió a quedarse con las manos vacías fuera de Mendoza

Godoy Cruz volvió a quedarse con las manos vacías fuera de Mendoza

Alejandro G Labayen Alejandro G Labayen

La goleada frente a All Boys había encendido la ilusión. El estreno ganador de Pablo De Muner y la contundencia ofensiva mostrada en Mendoza invitaban a pensar que Godoy Cruz podía empezar a construir una racha positiva. Sin embargo, el examen de visitante volvió a dejar interrogantes.

El Tomba cayó 1 a 0 ante Estudiantes de Caseros por la fecha 16 de la Primera Nacional y continúa sin encontrar respuestas fuera de casa. Más allá del resultado, la sensación que dejó la tarde en Buenos Aires fue la de una oportunidad desperdiciada, porque durante buena parte del encuentro el equipo estuvo lejos de ser superado.

Godoy Cruz arrancó mejor. A los diez minutos generó la situación más clara de la primera etapa con un remate de Tomás Pozzo que obligó a una gran respuesta de Nicolás Campisi. En el rebote apareció Nahuel Ulariaga, pero nuevamente el arquero local evitó la caída de su arco.

El Expreso manejaba la pelota, encontraba sociedades entre Pozzo, Poggi y Misael Sosa, y parecía tener el control del trámite. Sin embargo, como tantas veces le ocurrió durante esta temporada, el dominio no se tradujo en goles.

Estudiantes respondió pasada la mitad del primer tiempo y estuvo muy cerca de abrir el marcador. Roberto Ramírez sostuvo a Godoy Cruz con una atajada clave ante Facundo Ardiles y luego observó cómo Rodrigo Melo estrellaba un remate en el palo. Fue el aviso más serio de un equipo local que esperaba su momento.

Antes del descanso, el Tomba volvió a tener una ocasión importante. Sosa quedó de cara al gol, pero Campisi volvió a imponerse con una salida rápida y efectiva.

El partido parecía abierto para cualquiera, pero apenas comenzado el complemento llegó el golpe que terminó definiendo la historia.

Apenas transcurrido un minuto del segundo tiempo, Lucas Arce se demoró en una salida y perdió la pelota en una zona comprometida. Nicolás Caro Torres recuperó, llegó hasta el fondo y asistió a Ezequiel Almirón, que solo tuvo que empujarla para marcar el único gol de la tarde.

El impacto fue evidente. Godoy Cruz nunca volvió a sentirse cómodo después de quedar en desventaja. Intentó reaccionar con empuje, pero perdió claridad en los metros finales y comenzó a depender más de arrestos individuales que de su funcionamiento colectivo.

Martín Pino tuvo una chance para igualarlo tras una buena acción encabezada por Vicente Poggi, aunque su remate terminó en las manos de Campisi. Del otro lado, Estudiantes encontró espacios y también estuvo cerca de ampliar la diferencia, obligando nuevamente a intervenir a Roberto Ramírez.

De Muner movió el banco buscando respuestas, pero el equipo no logró recuperar la fluidez que había mostrado en varios pasajes del primer tiempo. El reloj comenzó a jugar en contra y el Tomba se fue llenando de ansiedad.

La última emoción llegó en tiempo de descuento. Después de una sucesión interminable de rebotes dentro del área, Godoy Cruz encontró el empate y desató el festejo de todo el banco visitante. Sin embargo, la ilusión duró apenas unos segundos. El asistente levantó la bandera y el gol fue correctamente anulado por posición adelantada de Martín Pino en el inicio de la jugada.

Fue el cierre perfecto para una tarde frustrante.

La derrota deja a Godoy Cruz todavía dentro de los puestos de Reducido, pero vuelve a poner sobre la mesa una realidad que el equipo aún no consigue resolver: la dificultad para sostener fuera de Mendoza lo que construye en el Gambarte.

De Muner apenas lleva algunas semanas de trabajo y ya consiguió mostrar señales positivas desde el juego. Pero si el Tomba pretende convertirse en un verdadero candidato al ascenso, deberá empezar a sumar con mayor regularidad lejos de casa. Porque en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, las oportunidades que se dejan pasar suelen costar caro.