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Godoy Cruz volvió a fallar fuera de casa y cayó ante Central Norte en Salta

Godoy Cruz volvió a fallar fuera de casa y cayó ante Central Norte en Salta

Alejandro G Labayen Alejandro G Labayen

Cuando la falta de eficacia se convierte en una costumbre, cualquier error termina costando demasiado. Y eso fue exactamente lo que le ocurrió a Godoy Cruz en el estadio Padre Ernesto Martearena. El equipo de Pablo De Muner volvió a mostrar pasajes interesantes de juego, generó las situaciones más claras del encuentro, pero terminó perdiendo 1 a 0 ante Central Norte por un descuido que cambió el rumbo de la tarde salteña.

La derrota duele por el resultado, pero también por el contexto. El Expreso acumula ya seis encuentros consecutivos sin triunfos fuera de Mendoza y, como consecuencia, quedó momentáneamente fuera de la zona de clasificación al Reducido.

Paradójicamente, el inicio del partido había sido alentador para el Tomba. Tras soportar la presión inicial del conjunto local, Godoy Cruz comenzó a adueñarse de la pelota y encontró espacios para lastimar. La primera gran oportunidad llegó a los 11 minutos, cuando Martín Pino ganó por velocidad, intentó definir por encima del arquero y obligó a una intervención espectacular. En el rebote apareció Nahuel Ulariaga, pero su remate se estrelló contra el travesaño.

La historia se repetiría pocos minutos después. Otra buena combinación ofensiva encontró nuevamente a Ulariaga dentro del área y otra vez el horizontal le negó el gol al Tomba. Dos ocasiones clarísimas que pudieron cambiar el partido.

Sin embargo, cuando mejor estaba el conjunto mendocino llegó la jugada que terminó definiendo el encuentro. Un centro largo parecía perderse por el fondo, pero una mala lectura de Roberto Ramírez permitió que Franco Vedoya apareciera por detrás de todos y conectara de cabeza desde un ángulo muy cerrado para marcar el único gol de la tarde.

El impacto fue evidente. Durante varios minutos Godoy Cruz quedó desconcertado y Central Norte estuvo cerca de ampliar la ventaja. Allí apareció el propio Ramírez para evitar que el resultado se transformara en una diferencia mayor.

En el complemento el Expreso reaccionó. Adelantó líneas, ganó terreno y comenzó a jugar más cerca del arco rival. La intención de buscar el empate fue clara y De Muner movió el banco para darle frescura al equipo.

Sin embargo, cuando el partido entraba en su momento decisivo apareció otro golpe inesperado. Gastón Gil Romero vio la segunda amarilla y dejó a Godoy Cruz con diez jugadores a falta de veinte minutos. A pesar de la inferioridad numérica, el equipo no renunció a la búsqueda.

La expulsión de Pedro Sanz en Central Norte volvió a equilibrar las cargas y los últimos minutos fueron un monólogo tombino. Arce tuvo una de las más claras tras una pelota parada, Pino luchó cada balón como si fuera el último y el juvenil Antonio Guerrero aportó energía y rebeldía en cada intervención.

Pero el empate nunca llegó.

La sensación final vuelve a ser la misma que acompañó varias de las derrotas fuera de Mendoza: Godoy Cruz compite, genera situaciones y por momentos domina los partidos, pero no logra transformar ese dominio en resultados. Y en una categoría tan exigente como la Primera Nacional, esa diferencia suele ser determinante.

Ahora el desafío para Pablo De Muner será recuperar rápidamente la confianza de un equipo que sigue mostrando una versión muy distinta cuando juega lejos del Feliciano Gambarte. El margen de error comienza a reducirse y el objetivo del ascenso exige empezar a sumar también fuera de casa.

Porque las oportunidades siguen apareciendo. Lo que falta es convertirlas en puntos.