La prórroga en los plazos del mercado de pases cayó como anillo al dedo en las oficinas de la Bodega, donde se venía trabajando a contrarreloj para revertir la lógica inquietud del pueblo tombino ante la escasez de refuerzos. La falta de variantes venía siendo un dolor de cabeza para el cuerpo técnico comandado por Pablo De Muner, pero las novedades de las últimas horas traen un manto de tranquilidad tanto para el entrenador como para los hinchas. Con el visto bueno de la extensión del tiempo para negociar, la dirigencia aceleró a fondo para darle un salto de calidad definitivo al plantel.
El primer gran golpe de timón de la comisión directiva apuntó directamente al sentido de pertenencia y la experiencia en el fondo con las gestiones para concretar el regreso de Diego Viera. El experimentado zaguero paraguayo de 35 años, recordado por su gran rendimiento en el club entre 2015 y 2019, finalizó su vínculo contractual con Libertad de su país y se transformó en la prioridad absoluta para liderar la defensa. Su retorno no solo aporta solidez y juego aéreo a la zaga, sino también la voz de mando necesaria para afrontar la etapa de definiciones del campeonato.
A la par de la jerarquía defensiva, el mediocampo empezó a poblarse con nombres que se amoldan al libreto del técnico: primero se abrochó el desembarco de Benjamín Schamine, el volante de características mixtas proveniente de O'Higgins, y ahora todas las miradas apuntan al fútbol uruguayo. Felipe Cairus, un volante de 26 años, se encuentra a detalles de estampar la firma que lo convierta formalmente en jugador del Expreso. Con las negociaciones prácticamente liquidadas, el mediocampista charrúa se perfila para ser la tercera incorporación de este periodo de transferencias.
El futbolista oriundo de Dolores viene de registrar un gran presente en la máxima categoría de su país vistiendo la camiseta de Racing de Montevideo, donde se erigió como una de las piezas más estables de la estructura del equipo charrúa. Quienes siguen de cerca el campeonato uruguayo definen al volante de la categoría 2000 como un mediocampista de gran versatilidad y despliegue dinámico, con una marcada facilidad para romper líneas, pisar el área de enfrente con peligro y sacrificarse con la misma intensidad en los retrocesos defensivos.
Aunque su última campaña en el Cervecero de Montevideo es su carta de presentación más reciente, en su currículum cuenta con un recorrido valioso que incluye pasos formativos y profesionales por Nacional, Rentistas y Albion. La regularidad de Cairus a lo largo de este año se traduce de manera clara en sus estadísticas, habiendo completado veinte partidos en el lomo en los que acumuló un gol y dos asistencias. Esos números reflejan el ritmo de competencia con el que arribará a Mendoza para ponerse de inmediato a las órdenes de De Muner.
Hay que recordar que las normativas vigentes le otorgan a cada club la posibilidad de registrar un máximo de cuatro refuerzos para encarar la recta final de la temporada. Existe una ventana de excepción que permite destrabar un cupo adicional si se concreta la venta de un activo hacia el mercado extranjero, aunque el reglamento es taxativo al impedir que se duplique este beneficio si las bajas al exterior son múltiples. Bajo estas reglas de juego, Godoy Cruz se mueve con precisión para definir en qué posición invertirá su última ficha disponible.