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Godoy Cruz volvió a hacerse fuerte en el Gambarte y venció a Central Norte

Godoy Cruz volvió a hacerse fuerte en el Gambarte y venció a Central Norte

Alejandro G Labayen Alejandro G Labayen

Godoy Cruz volvió a regalarle una alegría a su gente. En un Feliciano Gambarte colmado y con un clima que empujó al equipo desde el primer minuto, el Tomba derrotó 2 a 1 a Central Norte de Salta y confirmó una tendencia que empieza a consolidarse: en Mendoza se hace fuerte. La victoria le permitió regresar a los puestos de Reducido y alimentar la ilusión de pelear por el regreso a la máxima categoría.

El equipo de Pablo De Muner construyó un primer tiempo de alto nivel. Salió decidido a imponer condiciones, presionó arriba, manejó la pelota con criterio y golpeó muy rápido. Apenas iban tres minutos cuando Martín Pino, siempre atento dentro del área, aprovechó un rebote para abrir el marcador y empezar a marcar el camino de una tarde que parecía encaminada a una goleada.

Con la ventaja, el Expreso no bajó el ritmo. Siguió encontrando espacios, movió el balón con inteligencia y tuvo en Gastón Gil Romero al dueño del mediocampo. Volvió a ser el equilibrio del equipo: recuperó, ordenó y distribuyó con la tranquilidad de quien entiende cada momento del partido. A su alrededor crecieron Vicente Poggi, mucho más participativo que en encuentros anteriores, y un Martín Pino que volvió a demostrar por qué es el delantero más determinante del plantel.

El segundo golpe llegó a los 28 minutos. Una gran asistencia de Poggi dejó a Axel Rodríguez mano a mano con el arquero y el delantero definió con enorme categoría para establecer un 2 a 0 que reflejaba con justicia lo que ocurría dentro del campo.

Hasta ese momento Godoy Cruz era claramente superior. Defendía lejos de su arco, manejaba los tiempos del partido y daba la sensación de que el tercer gol estaba mucho más cerca que el descuento visitante.

Sin embargo, el cabezazo de Elías Calderón a pocos minutos del descanso cambió el clima del encuentro. Central Norte encontró un gol que no merecía por desarrollo y el partido comenzó a jugarse con otra tensión. Ese descuento terminó siendo un golpe anímico que frenó el impulso del Tomba y le dio vida a un rival que parecía completamente controlado.

Lejos de desmoronarse, Godoy Cruz volvió a tomar el protagonismo en el complemento. Generó varias situaciones muy claras para liquidar el encuentro, pero volvió a aparecer una vieja deuda del equipo: la falta de eficacia en los metros finales.

Las oportunidades fueron una detrás de otra. Poggi tuvo una muy clara, Gerometta exigió una gran respuesta del arquero Fabricio Hass, Nahuel Ulariaga estuvo a centímetros del tercero con un potente remate y Diego Viera ganó de cabeza tras un tiro libre de Brian Orosco, pero otra vez el arquero visitante evitó el gol con una intervención extraordinaria.

El resultado nunca terminó de reflejar la diferencia que hubo en el desarrollo. Godoy Cruz hizo méritos suficientes para convertir tres o cuatro goles, pero terminó llegando al final con un margen mínimo y sufriendo más de la cuenta.

En defensa también aparecieron señales muy positivas. Diego Viera volvió a demostrar que su presencia cambió la estructura del equipo. Ordenó permanentemente a la última línea, transmitió seguridad y fue el líder que necesitaba la defensa. A su lado, Tomás Rossi firmó otro encuentro muy sólido, mientras que el arquero respondió con firmeza cada vez que fue exigido, aportando tranquilidad en momentos importantes.

El aspecto que todavía necesita mejorar pasa por la contundencia. El funcionamiento ofensivo genera situaciones, pero el equipo continúa dejando con vida a los rivales cuando tiene la posibilidad de cerrar los partidos mucho antes. En una categoría tan pareja, esa falta de eficacia puede costar muy caro.

Más allá de ese detalle, el saldo vuelve a ser ampliamente positivo. Godoy Cruz consiguió su segundo triunfo consecutivo, mantuvo el invicto en el Feliciano Gambarte, alcanzó nuevamente los puestos de Reducido y empieza a mostrar una identidad mucho más clara que la que tenía hace algunas semanas.

El desafío ahora será trasladar esta versión fuera de Mendoza. Porque en casa el Tomba volvió a construir un verdadero fortín; el próximo paso será demostrar esa misma personalidad como visitante. Si logra hacerlo, la ilusión de volver a Primera dejará de ser solamente un deseo para transformarse en un objetivo cada vez más real.