Emanuel Ruiz
Godoy Cruz y otro triunfo de local que lo sigue prendiendo en la pelea por el ascenso directo, venció a Chaco For Ever por 2 a 1 aunque el resultado es engañoso, Godoy Cruz jugó un partidazo digno de candidato, aunque desaprovechó muchas chances para poder concretar más goles.
Después del encuentro, Pablo De Muner analizó el partido y reconoció que su equipo terminó sufriendo más de lo necesario. El entrenador entendió que Godoy Cruz tuvo oportunidades para liquidar la historia antes y que, al no hacerlo, terminó dándole vida a un Chaco For Ever que se fue con todo en los minutos finales. “Quiero mirar la parte del vaso lleno”, expresó el entrenador, dejando en claro que el balance después de una nueva victoria debe ser positivo.
Para el técnico, el equipo atravesó un partido exigente frente a un rival que también llegaba con obligaciones y que, por momentos, logró complicar el desarrollo. Sin embargo, Godoy Cruz supo ponerse en ventaja y manejar gran parte del encuentro. “Cuando empezás a generar y las chances y no podés liquidar el partido, se te empiezan a apretar un montón de cuestiones”, explicó De Muner.
A eso se sumó un detalle que el propio entrenador consideró determinante: los resultados de los equipos que estaban arriba. Con los principales competidores habiendo ganado sus respectivos partidos, el Tomba necesitaba sumar de a tres para no perder terreno. “El resultado también previamente, que habían ganado todos los de arriba, y eso nos obligaba”.
En ese contexto, De Muner destacó la respuesta de sus dirigidos. Para el entrenador, el equipo tuvo que convivir con una presión extra y aun así consiguió sacar adelante un partido que por momentos se volvió incómodo. “Hay que saber sufrir”.
Una de las claves que dejó la conferencia fue la importancia de aprender a cerrar este tipo de encuentros. En la Primera Nacional no siempre alcanza con jugar bien y generar situaciones: también hay que saber manejar los momentos en los que el rival empuja. “Hay que saber sufrir, hay que también saber disfrutar, hay que saber valorar, hay que saber cuidar”.
De Muner entiende que ese aprendizaje forma parte del crecimiento del equipo. Godoy Cruz consiguió construir una fortaleza como local y, después de varias semanas de trabajo, empieza a mostrar una regularidad que lo mantiene en la pelea. “Nos costó mucho generar un equipo confiable, un equipo que de local sea fuerte, un equipo que vaya sumando”, explicó.
El entrenador también hizo hincapié en lo que significa haber ganado todos los partidos disputados en casa. “La localía es muy importante. La verdad que también haber ganado los seis partidos de los seis es algo sincero”. Para De Muner, una de las características que explica esa fortaleza es la capacidad del equipo para golpear temprano. Con una excepción, Godoy Cruz consiguió abrir rápidamente prácticamente todos sus partidos como local. “Salvo el partido con Mitre, todos los partidos los abrimos rápido, y eso ayuda a cómo llevar el partido, el oficio y demás”.
La ventaja temprana permite jugar con otro margen y obliga al rival a modificar su plan. Sin embargo, el entrenador sabe que todavía existe una materia pendiente: aprender a mantener esa ventaja sin terminar sufriendo innecesariamente. De Muner fue particularmente autocrítico al momento de analizar el gol que recibió Godoy Cruz. “Me parece que el gol es una licencia mala, porque eso es lo que termina poniendo al partido a Chaco”.
Hasta ese momento, según su lectura, el conjunto chaqueño prácticamente no había generado situaciones claras. Godoy Cruz tenía el control y había contado con oportunidades para ampliar la diferencia. Chaco For Ever comenzó a buscar con pelotazos, el Tomba empezó a perder segundas pelotas y terminó demasiado cerca de su propia área. “Empezás a perder la segunda pelota, empezás a hundir, no ganar la segunda pelota, termina el centro y se hace difícil”. Ahí estuvo el principal punto a corregir para el entrenador. No tanto por el resultado que finalmente terminó siendo favorable sino porque entiende que esos detalles pueden costar caro en un campeonato tan parejo.
Más allá de las cuestiones a mejorar, De Muner no quiso quitarle valor a lo conseguido. Godoy Cruz volvió a ganar, alcanzó cuatro victorias consecutivas y continúa mostrando una versión cada vez más sólida. El entrenador también destacó el respaldo de la gente y el crecimiento que tuvo el equipo durante este proceso. “Me parece que es importante ratificar lo que habíamos hecho en condiciones bastante complejas como punteros, y necesitábamos ganarlo”.
Ahora el desafío será sostener este nivel cuando toque salir de Mendoza y, sobre todo, llegar de la mejor manera al tramo decisivo del campeonato, porque si algo dejó claro De Muner después de esta victoria es que no piensa mirar solamente lo que falta corregir. El Tomba ganó 2 a 1, sumó su cuarto triunfo al hilo y volvió a hacer del Gambarte una fortaleza. Hay cosas para mejorar, sí. Pero como dijo su entrenador, “hoy toca mirar la parte del vaso lleno”.
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