Alejandro G Labayen
Godoy Cruz dejó pasar una oportunidad que parecía tener en sus manos. El Tomba cayó 2 a 1 ante Deportivo Maipú en el Feliciano Gambarte, en un clásico mendocino que comenzó con el equipo de Pablo De Muner arriba en el marcador y terminó con una remontada agónica del Cruzado. Martín Pino puso en ventaja al Expreso, pero Tomás Silva y Juan Pablo Gobetto dieron vuelta la historia en el complemento.
El resultado deja un sabor especialmente amargo porque durante buena parte del partido Godoy Cruz tuvo el control y dio la sensación de ser el equipo que estaba más cerca de quedarse con los tres puntos. Sin embargo, otra vez apareció una vieja dificultad: no saber cerrar los partidos cuando las circunstancias parecen estar a favor.
Y esta vez, el golpe llegó en el peor momento.
El partido comenzó con un Godoy Cruz decidido a hacerse dueño de la localía. El equipo de De Muner buscó imponer condiciones y encontró la ventaja a los 17 minutos.
Francisco Gerometta recibió con espacio por la derecha, levantó la cabeza y metió un centro bajo al corazón del área. Allí apareció Martín Pino, anticipó a la defensa y definió cruzado para poner el 1 a 0. El goleador volvió a demostrar que atraviesa un momento importante y que sigue siendo una de las principales cartas ofensivas del Expreso.
Después del gol, Maipú intentó reaccionar, pero le costó encontrar caminos hacia el arco defendido por Juan Strumia. Godoy Cruz, mientras tanto, tuvo incluso una oportunidad para ampliar la diferencia con un remate de Gerometta que pasó muy cerca del travesaño.
El Tomba tenía el partido donde quería.
Pero el segundo tiempo fue otra historia.
El Cruzado salió al complemento con otra actitud. Adelantó sus líneas, comenzó a manejar más la pelota y logró llevar el juego hacia el campo tombino.
Godoy Cruz ya no tuvo la misma presencia que había mostrado durante buena parte de la primera etapa y empezó a perder terreno. El empate llegó a los 17 minutos, luego de una contra que encontró a Franco Saccone avanzando por la derecha y enviando un centro que atravesó toda el área hasta encontrar a Tomás Silva, quien definió con potencia ante Strumia.
El 1 a 1 cambió definitivamente el escenario.
El Expreso intentó recuperar el control, pero ya no encontró la misma fluidez. Maipú se convenció de que podía llevarse algo más y Godoy Cruz comenzó a jugar con una presión que no estaba presente cuando tenía la ventaja.
Y allí aparece una cuestión que vuelve a generar debate: los tiempos para mover el banco.
Pino salió al comienzo del segundo tiempo y Tomás Rossi dejó la cancha a los 67 minutos, mientras que los demás cambios llegaron de manera escalonada.
Con el partido cada vez más abierto, Godoy Cruz necesitaba recuperar piernas, frescura y sobre todo capacidad para volver a manejar la pelota. El equipo no consiguió hacerlo a tiempo y terminó pagando caro el desgaste.
Cuando el empate parecía ser el resultado definitivo, apareció el golpe que nadie en el Gambarte quería recibir.
En tiempo de descuento, otra vez Saccone encontró espacio para enviar un centro y esta vez Juan Pablo Gobetto apareció libre para empujarla y marcar el 2 a 1. El festejo fue visitante y el Gambarte quedó en silencio.
Fue demasiado premio para Maipú en función de lo que había mostrado durante buena parte del encuentro, pero también un castigo para un Godoy Cruz que no supo sostener la ventaja ni administrar el partido cuando todavía estaba en condiciones de hacerlo.
El fútbol tiene esas injusticias. Pero también tiene estas advertencias.
Godoy Cruz perdió un partido que durante varios momentos parecía tener encaminado. Y por eso duele más.
El equipo volvió a mostrar algunas virtudes que lo habían llevado a construir una buena racha en el Gambarte, pero también dejó expuestas algunas cuestiones que deberá corregir si pretende sostenerse en la pelea por el ascenso.
La principal es la capacidad para administrar los momentos.
Cuando el partido está a favor, hay que saber jugarlo. Cuando el rival crece, hay que encontrar respuestas. Y cuando las piernas comienzan a pesar, el banco también tiene que convertirse en una herramienta para cambiar la historia.
Esta vez, Maipú encontró esas respuestas antes.
Para Godoy Cruz queda además la preocupación por las salidas de Martín Pino y Tomás Rossi. Ambos fueron reemplazados durante el partido y habrá que esperar la evolución de cada uno para saber si se trata solamente de cuestiones físicas del encuentro o si existe alguna lesión que pueda comprometer su presencia en los próximos partidos.
El resultado también corta el buen momento que atravesaba el Expreso y frena su impulso en la pelea por el Reducido. Maipú, en cambio, se llevó un triunfo enorme del Gambarte y volvió a demostrar que está dispuesto a pelear por un lugar entre los protagonistas.
Godoy Cruz tendrá que levantarse rápido.
Porque una derrota en un clásico siempre duele, pero esta duele un poco más: el Tomba tuvo el partido en sus manos y terminó entregándoselo a Maipú en los últimos minutos.
Y en un campeonato tan parejo, esos puntos que parecen estar asegurados y se escapan sobre la hora pueden terminar pesando muchísimo cuando llegue la hora de hacer las cuentas.
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