Emanuel Ruiz
El delantero paraguayo volvió a sumar minutos ante Acassuso y dejó buenas sensaciones en el triunfo por 1-0. Con las bajas que atraviesa el ataque de Pablo De Muner, Riquelme vuelve a presentarse como una alternativa importante para lo que viene.
Godoy Cruz consiguió en San Isidro una victoria de esas que valen mucho más que tres puntos. El equipo de Pablo De Muner no tuvo su mejor partido, sufrió durante varios pasajes ante Acassuso y encontró la diferencia sobre el final gracias a un verdadero golazo de Benjamín Schamine.
Pero dentro de una tarde en la que no sobraron las buenas noticias futbolísticas, hubo una que puede ser importante pensando en lo que viene: William Riquelme volvió a tener minutos y dejó algunos destellos que ilusionan.
El delantero paraguayo ingresó en el complemento y, con poco tiempo en cancha, intentó darle otra cara al ataque tombino. Se mostró participativo, buscó aguantar la pelota y tuvo una intervención clave en la jugada que terminó definiendo el partido. A los 81 minutos, Riquelme recibió un pelotazo, logró aguantar la marca y descargó para Benjamín Schamine. El mediocampista tomó la pelota y sacó un remate espectacular que terminó en el fondo del arco para darle el triunfo al Expreso.
Nahuel Ulariaga sufrió una fractura en la muñeca y estará cerca de un mes fuera de las canchas, también se suma el desgarro de Martín Pino que es una de las piezas fundamentales del plantel, siendo el goleador de la categoría. El delantero venía siendo una de las principales alternativas de Pablo De Muner, con cuatro goles en 19 partidos durante la temporada. A esa situación se suma la necesidad de cuidar a los futbolistas que vienen teniendo mayor carga de minutos. Por eso, el paraguayo aparece ahora como una alternativa que puede ganar mucho terreno dentro de la consideración del entrenador.
Riquelme llegó al Tomba a comienzos de este año procedente de Guaireña, después de haber sido uno de los grandes protagonistas de la División Intermedia de Paraguay. En 2025 tuvo números importantes: 18 goles y 12 asistencias, registro que lo convirtió en el máximo goleador de aquella temporada en la segunda categoría paraguaya. Su llegada a Mendoza generó expectativas justamente por esos números, aunque su adaptación al fútbol argentino fue llevándolo de a poco. Ya había tenido participación en el debut del campeonato ante Ciudad de Bolívar, cuando ingresó en el segundo tiempo. También sumó minutos posteriormente, aunque sin conseguir todavía una continuidad importante dentro del equipo.
Pablo De Muner cuenta con Axel Rodríguez y Martín Pino como principales referencias ofensivas, mientras que las lesiones redujeron considerablemente las opciones disponibles. Con Ulariaga afuera y la necesidad de administrar las cargas, Riquelme vuelve a aparecer en un momento en el que el Tomba necesita respuestas desde el banco en este último tramo buscando por qué no, alcanzar al líder y pelear hasta el final en el reducido por la vuelta a primera. Y ante Acassuso dio una pequeña muestra de lo que puede aportar. No necesitó marcar para dejar su huella. Tampoco tuvo una gran cantidad de minutos. Pero en una jugada que parecía morir en un pelotazo, consiguió proteger la pelota, aguantar al defensor y encontrar a Schamine en una posición ideal.
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