Alejandro G Labayen
Godoy Cruz necesitaba una respuesta. No solamente por los puntos, sino por las sensaciones. Y esta vez el Expreso encontró ambas cosas: venció 3 a 0 a San Telmo por la fecha 27 de la Primera Nacional y volvió a mostrar una versión que invita a mirar hacia adelante con mayor tranquilidad.
El resultado fue importante, pero lo más destacable estuvo en la manera en que el equipo construyó la victoria. Godoy Cruz encontró funcionamiento, se mostró compacto y tuvo durante buena parte del partido una idea clara para atacar. San Telmo intentó cerrarle los caminos, pero el Tomba tuvo paciencia y terminó encontrando los espacios para quedarse con una victoria contundente.
El primer tiempo fue intenso. Godoy Cruz asumió el protagonismo y buscó lastimar especialmente por las bandas. Rodrigo Fernández tuvo algunas de las primeras oportunidades, mientras que el conjunto visitante intentaba resistir y mantenerse ordenado.
Y cuando parecía que el cero se iba a mantener hasta el descanso, apareció Santiago Martínez.
Santiago Martínez, la aparición que abrió el partido
A los 44 minutos, el mediocampista recibió de Felipe Cairus y construyó una gran acción individual para sacar un remate que terminó en el fondo del arco.
Fue un golazo y, sobre todo, un gol que llegó en el momento justo.
Martínez no solamente aportó la apertura del marcador. Durante el partido se mostró participativo, con movilidad y capacidad para encontrar espacios entre las líneas de San Telmo. Su actuación terminó siendo una de las grandes noticias de la tarde y confirmó que Godoy Cruz encontró en él una alternativa ofensiva que puede darle mucho al equipo.
El 1-0 cambió el partido.
Godoy Cruz se fue al descanso con la tranquilidad de haber conseguido el premio a una primera etapa en la que había sido protagonista.
Un equipo que jugó como equipo
El complemento mostró a un Godoy Cruz decidido a no dejar escapar la ventaja.
La diferencia respecto de otros partidos estuvo justamente en el funcionamiento colectivo. Las líneas estuvieron más conectadas, hubo circulación de pelota y aparecieron sociedades que permitieron que el equipo atacara con mayor claridad.
En ese funcionamiento también tuvo un papel importante Francisco Gerometta.
El lateral volvió a ofrecer una actuación sólida, participando tanto en la recuperación como en la salida y siendo una alternativa constante por su sector. Su trabajo silencioso terminó siendo fundamental para darle equilibrio al equipo y permitir que los futbolistas ofensivos pudieran jugar unos metros más adelante.
Godoy Cruz no dependió esta vez de una individualidad para sostener el resultado. El equipo respondió como conjunto. Y eso, quizás, sea una de las mejores noticias que dejó la tarde.
El Tomba lo cerró con autoridad
Con San Telmo obligado a adelantarse, comenzaron a aparecer espacios, y Godoy Cruz los aprovechó.
Axel Rodríguez amplió la ventaja a los 37 minutos del segundo tiempo y, pocos minutos después, Nahuel Brunet apareció para marcar el tercero de cabeza. El partido quedó prácticamente sentenciado.
La diferencia pudo haber sido todavía mayor, pero lo importante para el Tomba era recuperar sensaciones y terminar una tarde en la que el equipo mostró una superioridad clara en el juego y en el resultado.
Gerometta y Martínez, dos nombres para destacar
Si hubo dos futbolistas que representan buena parte de lo que dejó esta victoria, fueron Francisco Gerometta y Santiago Martínez.
Gerometta aportó equilibrio, seguridad y presencia por el sector derecho. Martínez, en cambio, fue el futbolista que le dio imaginación, desequilibrio y velocidad a un equipo que necesitaba encontrar nuevas variantes en ataque.
Y detrás de ellos hubo algo todavía más importante: un equipo que funcionó.
Porque Godoy Cruz no ganó solamente porque apareció una genialidad o porque aprovechó una pelota aislada. Ganó porque durante buena parte de los 90 minutos consiguió imponer condiciones, mover la pelota y encontrar los caminos para lastimar.
Una victoria que puede ser un punto de partida
El 3-0 permite al Tomba recuperar terreno y, fundamentalmente, volver a encontrar confianza.
El Gambarte volvió a ser escenario de una actuación convincente y Godoy Cruz demostró una vez más que cuando consigue jugar con orden, intensidad y asociaciones, tiene argumentos para competir.
Todavía queda mucho camino por recorrer y hay cuestiones por corregir. Pero esta tarde dejó una señal diferente.
Santiago Martínez apareció con un golazo. Gerometta fue una de las piezas importantes del funcionamiento. Axel Rodríguez y Nahuel Brunet completaron la goleada.
Y el equipo, esta vez, estuvo a la altura.
Godoy Cruz necesitaba una respuesta y la encontró de la mejor manera: jugando como equipo, ganando 3 a 0 y devolviéndole al hincha una cuota de ilusión.
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