Somos Godoy Cruz
Una victoria de carácter para seguir soñando a lo grande

Una victoria de carácter para seguir soñando a lo grande

Alejandro G Labayen Alejandro G Labayen

Godoy Cruz tenía por delante uno de esos partidos que pueden marcar un campeonato. No solamente porque enfrentaba a Deportivo Morón, uno de los protagonistas de la Zona A, sino porque debía demostrar que todo lo bueno que venía haciendo también podía sostenerlo lejos del Feliciano Gambarte, y lo hizo.

El Tomba derrotó 2 a 1 al Gallito en el Nuevo Francisco Urbano, consiguió su cuarto triunfo consecutivo y se mantiene tercero en la tabla, cada vez más cerca de los puestos de arriba. Martín Pino, de penal, y Gastón Gil Romero marcaron los goles de una victoria que tuvo un poco de todo: momentos de buen juego, resistencia, intensidad y, sobre todo, personalidad para ganar un partido que por momentos se le hizo cuesta arriba.

No fue sencillo. Morón llevaba una extensa racha sin perder como local y salió decidido a imponer condiciones. El Tomba tuvo que esperar, trabajar el partido y entender cuándo acelerar. Y en eso estuvo una de las claves.

Morón salió a buscarlo y Strumia volvió a responder

El comienzo encontró al conjunto local intentando presionar y jugando cerca del arco de Juan Strumia.

Godoy Cruz no consiguió hacerse dueño del partido de inmediato, pero tampoco perdió el orden. La defensa volvió a mostrar esa solidez que se viene transformando en una de las características más importantes del equipo en este tramo del campeonato.

Gerometta, Rossi y Brunet respondieron con seguridad, mientras que Strumia volvió a aparecer cuando fue necesario. El arquero incluso tuvo que ser atendido después de un fuerte choque, pero pudo continuar en el partido. El Expreso sabía que no podía regalar espacios. Y poco a poco empezó a encontrar los suyos.

Pino no perdona

A los 30 minutos apareció nuevamente el goleador.

Santiago Martínez recibió una falta dentro del área y Franco Acita sancionó penal. Martín Pino tomó la responsabilidad y volvió a demostrar por qué es uno de los hombres más importantes de este Godoy Cruz. Remate desde los doce pasos y 1 a 0.

El Tomba había conseguido ponerse en ventaja en un partido que hasta ese momento era muy disputado. Pero la alegría duró poco.

Apenas seis minutos después, Morón encontró el empate a través de Emilio Lazza, que apareció después de una pelota parada y puso el 1 a 1. El partido volvía a empezar.

El segundo tiempo exigió otra versión

El complemento fue todavía más físico. Morón tomó mayor iniciativa durante varios pasajes y Godoy Cruz tuvo que trabajar mucho para no quedar demasiado atrás. El partido comenzó a jugarse más en la mitad de la cancha y las oportunidades claras aparecieron con cuentagotas.

Pero el Tomba estaba convencido de que el partido podía ganarse. Y a los 26 minutos encontró el momento que estaba esperando.

Un error en la salida de Morón dejó la pelota servida y Gastón Gil Romero apareció dentro del área para definir y poner nuevamente al Expreso arriba.

El mediocampista, que regresaba a la titularidad, terminó siendo decisivo en una victoria enorme para el equipo. Su gol llegó cuando más se necesitaba y coronó otro partido en el que volvió a ser una referencia para el funcionamiento del mediocampo.

Cuando hubo que sufrir, el Tomba sufrió

Después del segundo gol, Morón se fue con todo en busca del empate.

Godoy Cruz tuvo que retroceder algunos metros, defender más cerca de Strumia y soportar la presión de un equipo que sabía que se le escapaba el partido. No fue un cierre tranquilo.

El Expreso tuvo incluso alguna posibilidad para liquidarlo, pero no consiguió marcar el tercero. Pino tuvo una oportunidad sobre el final que pudo haber evitado cualquier sufrimiento posterior. Pero esta vez el equipo supo aguantar. Y eso también tiene valor.

Porque durante buena parte del campeonato Godoy Cruz tuvo partidos en los que dominó, generó situaciones y terminó dejando puntos en el camino. Esta vez hizo algo diferente: cuando tuvo que jugar, jugó; cuando tuvo que resistir, resistió.

Un triunfo que cambia la dimensión de la ilusión

No era un partido más. Morón estaba arriba, jugaba en su cancha y llegaba con una importante racha sin derrotas como local. Godoy Cruz, en cambio, necesitaba demostrar que su levantada no estaba relacionada únicamente con su fortaleza en el Gambarte.

Y la respuesta fue contundente. Cuatro triunfos consecutivos y 52 puntos para mantenerse tercero en la Zona A, a seis unidades de Ferro, el líder, mientras que Morón continúa segundo con 55.

Pero más allá de los números, hay algo que empieza a cambiar en este Godoy Cruz.

El equipo parece haber encontrado una identidad más clara. La defensa transmite seguridad. Strumia se consolidó en el arco. El mediocampo tiene en Gil Romero una pieza fundamental y arriba aparece Pino, convertido en una de las grandes cartas ofensivas del campeonato.

Y ahora, además, el Tomba está aprendiendo a ganar partidos importantes.

Este triunfo no se consiguió sobrando al rival ni jugando un fútbol perfecto. Se consiguió compitiendo. Se consiguió entendiendo que había momentos para atacar y otros para aguantar. Se consiguió lejos de Mendoza y ante uno de los equipos que pelea arriba.

Y eso, a esta altura del campeonato, vale muchísimo.

Godoy Cruz vuelve de Morón con tres puntos enormes. La ilusión ya no parece solamente una cuestión de deseo. El Tomba está ahí. Y ahora, cada vez más cerca de los que mandan.