Somos Godoy Cruz
Godoy Cruz dejó escapar una victoria que tenía en sus manos

Godoy Cruz dejó escapar una victoria que tenía en sus manos

Alejandro G Labayen Alejandro G Labayen

El Tomba tuvo en Córdoba una de esas tardes que dejan una sensación difícil de explicar. Llegó a ponerse 2 a 0 arriba, fue superior durante buena parte del partido y tuvo situaciones como para sacar una diferencia todavía mayor. Pero terminó empatando 2 a 2 ante Racing de Córdoba y dejó pasar una oportunidad importante en la pelea por los primeros puestos.

El resultado no se explica solamente por la reacción del equipo cordobés. Godoy Cruz tuvo un muy buen comienzo, encontró en Santiago Martínez a su jugador más desequilibrante y consiguió dos goles que parecían encaminar el partido. Sin embargo, después de ese arranque prometedor comenzó a perder presencia, Racing tomó el control y el “parate” provocado por los incidentes en las tribunas terminó profundizando un cambio que ya se había empezado a notar.

Cuando la pelota volvió a rodar, el Tomba ya no fue el mismo.

Santiago Martínez encendió al Tomba

El comienzo fue probablemente el mejor momento de Godoy Cruz en todo el partido.

Santiago Martínez fue protagonista de prácticamente todo lo bueno que generó el equipo durante ese tramo. Primero apareció para marcar un verdadero golazo con un remate desde afuera del área que sorprendió al arquero de Racing y puso el 1 a 0.

Pero no se quedó solamente con el gol. El delantero tuvo otra oportunidad clara, estrelló un remate en el palo y también dispuso de un mano a mano que no pudo convertir. En apenas 25 minutos, el Tomba había generado lo suficiente como para estar arriba y, posiblemente, tener una ventaja mayor. Era un Godoy Cruz decidido, agresivo y con espacios para lastimar.

Pero después de ese primer tramo, algo comenzó a cambiar. Racing adelantó sus líneas, empezó a manejar más la pelota y el equipo de Pablo De Muner perdió profundidad. El local incluso reclamó una mano de Francisco Gerometta dentro del área que el árbitro Lucas Cavallero no sancionó. El Tomba dejó de ser protagonista y empezó a resistir más de lo que jugaba.

Pino encontró a Fernández y llegó el segundo

Godoy Cruz necesitaba volver a golpear para recuperar el control. Y lo hizo apenas comenzado el segundo tiempo.

Martín Pino recibió la pelota y metió un pase extraordinario para Rodrigo Fernández, que había ingresado en el entretiempo. El delantero controló y definió con una enorme precisión para clavarla en un ángulo, 2 a 0.

El resultado parecía darle al Tomba el escenario perfecto para manejar el partido. Racing necesitaba arriesgar y Godoy Cruz podía aprovechar los espacios que inevitablemente iban a aparecer. Pero ocurrió algo inesperado.

El “parate” que cambió todo

Después del segundo gol se produjeron incidentes en las tribunas y el partido tuvo que detenerse durante varios minutos. La pelota dejó de rodar durante 23 minutos. Y cuando volvió, también pareció volver otro partido.

Racing salió decidido a descontar y Godoy Cruz no consiguió recuperar la intensidad que había mostrado antes de la interrupción. El equipo se replegó demasiado, perdió el control del mediocampo y comenzó a sufrir especialmente por los costados.

El local encontró rápidamente el descuento y el partido volvió a quedar abierto.

Catriel Peña marcó el 2 a 1 y, desde ese momento, el encuentro empezó a jugarse casi exclusivamente cerca del arco de Juan Strumia.

El Tomba no reaccionó

El mérito de Racing estuvo en aprovechar el momento y no darse por vencido. Pero Godoy Cruz también colaboró para que el partido se le escapara.

El equipo tuvo problemas defensivos por los dos laterales, especialmente por el sector de Milo, y perdió la capacidad para salir jugando y alejar el peligro de su arco.

También quedó la sensación de que la reacción desde el banco llegó demasiado tarde. Racing había conseguido modificar el desarrollo del partido y Godoy Cruz necesitaba respuestas que no aparecieron a tiempo.

El empate llegó a los 40 minutos del segundo tiempo. Un córner terminó en un desafortunado desvío de Martín Pino, que intentó despejar de cabeza y terminó mandando la pelota contra su propio arco, 2 a 2.

En cuestión de minutos, el Tomba había pasado de tener un partido controlado a quedar obligado a defender un punto.

Todavía pudo ganarlo

Y, paradójicamente, cuando parecía que Racing estaba más cerca del tercero, Godoy Cruz tuvo una última oportunidad para llevarse los tres puntos. Misael Sosa sacó un remate que terminó pegando en el palo.

Fue la última gran posibilidad del Tomba para abrochar una victoria que, por lo mostrado durante el primer tramo y por la ventaja de dos goles, parecía estar al alcance de la mano.

Pero el fútbol no se gana solamente por lo que uno hace durante 25 o 30 minutos. Y eso fue justamente lo que terminó pagando Godoy Cruz.

Un empate que deja poco margen

El punto mantiene al Tomba tercero en la Zona A, pero el empate llegó en un momento en el que la posibilidad de acercarse todavía más a Deportivo Morón estaba sobre la mesa.

Quedan apenas 15 puntos en juego. Matemáticamente, Godoy Cruz todavía puede pelear por los primeros lugares. Pero la lectura que deja este partido es que el objetivo empieza a concentrarse también en llegar de la mejor manera posible al Reducido.

Porque el equipo volvió a mostrar algunas debilidades que lo acompañaron durante buena parte del campeonato. Futbolísticas, porque después de un comienzo muy bueno perdió la pelota, retrocedió demasiado y sufrió por los costados. Y también anímicas, porque después del “parate” le costó recuperar la personalidad que había mostrado cuando se puso 2 a 0 arriba.

No todo fue negativo. Godoy Cruz volvió a tener pasajes de muy buen fútbol, encontró en Santiago Martínez a un jugador capaz de cambiar un partido y estuvo a pocos centímetros de llevarse los tres puntos cuando Sosa estrelló su remate en el palo. Pero justamente por eso el empate duele más.

Godoy Cruz tuvo la victoria en sus manos y la dejó escapar.

Ahora tendrá que sacudirse rápido. Quedan cinco fechas, 15 puntos por delante y todavía hay mucho por jugar. El Tomba ya demostró durante este campeonato que puede competir, ganar partidos importantes y meterse entre los protagonistas. Lo que necesita ahora es recuperar esa determinación. Porque a esta altura del torneo, cada punto pesa. Y los que se dejan escapar, todavía más.