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Godoy Cruz protagonizó una remontada épica ante Los Andes

Godoy Cruz protagonizó una remontada épica ante Los Andes

Alejandro G Labayen Alejandro G Labayen

Hay partidos que se ganan y otros que se sufren. Y hay otros que, cuando terminan, quedan guardados para siempre en la memoria de la hinchada. 

Godoy Cruz perdía 1 a 0 ante Los Andes cuando el reloj empezaba a entrar en los últimos minutos. El tiempo se consumía, el rival resistía y el Tomba parecía condenado a dejar en casa tres puntos que había buscado durante toda la tarde.

Pero el fútbol todavía tenía una historia preparada.

A los 39 minutos apareció Axel Rodríguez para empujar el empate. Y apenas siete minutos después, cuando el partido ya se moría, apareció Martín Pino para desatar la locura y el 2 a 1. El Gambarte explotó.

Godoy Cruz lo dio vuelta sobre el final, consiguió tres puntos enormes y volvió a meterse de lleno en la pelea de arriba. El equipo de Pablo De Muner alcanzó los 56 puntos, quedó tercero en la Zona A y redujo la distancia con Ferro y Deportivo Morón.

Pero los números, esta vez, son apenas una parte de la historia, porque lo que pasó en el Gambarte fue mucho más que eso.

Godoy Cruz mereció irse arriba

El comienzo encontró a Los Andes con mayor posesión, pero rápidamente Godoy Cruz empezó a encontrar espacios. Y hubo un protagonista que volvió a aparecer, Santiago Martínez.

El delantero fue una amenaza permanente durante el primer tiempo. En una de las primeras aproximaciones, recibió después de una buena acción de Vicente Poggi y sacó un remate que terminó impactando en un defensor.

Después volvió a aparecer Martínez, esta vez para habilitar a Poggi, que buscó a Martín Pino. El goleador remató y la pelota pasó muy cerca del ángulo. El Tomba insistía.

A los 25 minutos tuvo otra enorme oportunidad. Santiago Martínez y Felipe Cairus quedaron frente al arquero Santiago López, que respondió con una doble atajada extraordinaria y mantuvo el cero. Godoy Cruz estaba generando. solo le faltaba el gol.

Y Los Andes empezaba a encontrar en su arquero una de las razones por las que el partido seguía igualado.

El golpe que nadie esperaba

El segundo tiempo comenzó con la misma tendencia.

Godoy Cruz volvió a instalarse en campo rival y tuvo otra oportunidad clarísima. Vicente Poggi ingresó por la derecha, encontró a Pino y el delantero tuvo el arco de frente, pero no consiguió darle dirección a su remate. Un defensor visitante terminó despejando cerca de la línea. Parecía que el gol del Tomba estaba al caer, pero llegó el de Los Andes.

A los seis minutos del complemento, Mario Galeano, un jugador con pasado en Godoy Cruz, avanzó desde tres cuartos y sacó un remate que venció a Juan Strumia. El Gambarte quedó en silencio.

Galeano pidió disculpas por el gol ante el club donde se formó, mientras Godoy Cruz quedaba obligado a empezar nuevamente una historia que parecía tener otro destino.

Y ahí comenzó otro partido.

Los Andes se cerró y el Tomba fue por todo

Con la ventaja, el equipo visitante decidió refugiarse. Godoy Cruz empezó a acumular gente en ataque. Los Andes defendía cada vez más cerca de su área y el reloj corría demasiado rápido. Pablo De Muner movió el banco y el Tomba empezó a jugar sus últimas cartas. Llegaron los centros, las pelotas detenidas, los rebotes, los remates y la insistencia. El equipo ya no tenía demasiado margen para elaborar. Tenía que empujar y empujó.

Un tiro libre de Vicente Poggi estuvo muy cerca de convertirse en el empate, pero Santiago López volvió a aparecer con una gran intervención para mandar la pelota al córner.

Parecía que el arquero de Los Andes iba a terminar siendo el héroe de la tarde, pero todavía faltaba lo mejor.

El Gambarte empujó, llegaron los cambios y también el empate

De Muner se la jugó y el partido le dio la razón. Los cambios llegaron para empujar al equipo en el momento más difícil y terminaron siendo decisivos en una remontada que tuvo todos los condimentos de una noche épica.

A los 39 minutos apareció Axel Rodríguez. La pelota quedó dando vueltas dentro del área de Los Andes después de una jugada cargada de rebotes y piernas. Rodríguez fue a buscarla y terminó empujándola al fondo del arco para el 1 a 1.

El Gambarte volvió a respirar, pero ya no alcanzaba con empatar. Godoy Cruz había ido demasiado lejos como para conformarse.

Los Andes, que había tenido la victoria en sus manos durante buena parte del segundo tiempo, empezó a sentir que el partido se le escapaba. Y el Tomba lo sintió también.

Siete minutos para la historia

El reloj ya entraba en el último tramo, y entonces apareció él. Martín Pino, el goleador.

El hombre que tantas veces apareció durante este campeonato cuando Godoy Cruz necesitó una respuesta. A los 46 minutos, Pino volvió a encontrar el gol y el 2 a 1. La locura. Los jugadores corriendo hacia el banco. La gente saltando en las tribunas. El Gambarte convertido en una fiesta.

En apenas siete minutos, Godoy Cruz había pasado de estar perdiendo 1 a 0 a ganar 2 a 1.

Y no fue una victoria cualquiera. Fue una de esas que construyen un vínculo especial entre un equipo y su gente.

Una victoria que puede valer muchísimo

El triunfo tiene un valor enorme en la tabla. Godoy Cruz llegó a los 56 puntos, quedó tercero en la Zona A y se acercó a los dos equipos que tiene por encima: Ferro, que suma 61, y Deportivo Morón, que tiene 58. Quedan solamente cuatro fechas.

El Tomba, además, lleva seis partidos sin perder, pero esta victoria vale por algo más.

Porque cuando el partido parecía perdido, el equipo no se entregó.

Cuando el rival se cerró, siguió buscando. Cuando el reloj se convirtió en enemigo, siguió insistiendo. Y cuando llegó el empate, no se conformó. Fue por más y encontró el premio.

El Gambarte volvió a ser protagonista

Hay una imagen que resume la tarde. La pelota entrando al arco de Los Andes después del remate de Pino. Y detrás, una tribuna que ya no sabía si festejar, gritar, abrazarse o simplemente creer lo que acababa de suceder.

Godoy Cruz había estado durante casi todo el segundo tiempo mirando de frente una derrota y terminó celebrando una victoria.

Ese tipo de partidos no solamente suman tres puntos, también dejan algo, confianza, carácter, memoria. Y una certeza que en esta etapa del campeonato vale muchísimo: este Godoy Cruz todavía está vivo y tiene motivos para seguir creyendo.

Quedan cuatro fechas, doce puntos, y el Tomba está tercero.

La punta sigue lejos, pero ahora un poco menos. Y mientras los números sigan dando, la ilusión también seguirá jugando. Esta vez no hubo fútbol perfecto, hubo insistencia, empuje, carácter.

Y hubo siete minutos que quedarán para siempre en la historia de esta campaña.

Godoy Cruz lo perdía, el Gambarte lo empujó, Rodríguez lo empató y Pino lo hizo explotar. Y el Tomba volvió a demostrar que, cuando parece que ya no queda nada, todavía puede pasar algo.