Alejandro G Labayen
Godoy Cruz se fue de Floresta con un 0-0 que dejó gusto a poco, una oportunidad importante desperdiciada y una polémica que seguramente seguirá dando que hablar. En un partido con pocas luces futbolísticas, el final se convirtió en un verdadero escándalo. Nicolás Lamolina sancionó un penal para el Tomba, expulsó a un jugador de All Boys y, después de observar una imagen en un celular, dio marcha atrás con su decisión. La jugada terminó desatando la indignación del conjunto mendocino.
El resultado, sin embargo, también deja una deuda futbolística. El equipo de Pablo De Muner no logró imponer su juego durante largos pasajes, falló una oportunidad inmejorable desde los doce pasos y dejó escapar puntos valiosos en una etapa decisiva de la Primera Nacional. La bronca por el arbitraje es comprensible, pero el Tomba tampoco encontró la manera de resolver el encuentro.
Un primer tiempo con pocas respuestas
El comienzo mostró a un All Boys dispuesto a aprovechar su localía. El conjunto de Floresta encontró algunos espacios y generó aproximaciones que obligaron a Godoy Cruz a mantenerse atento en defensa. Juan Strumia respondió cuando lo llamaron y Diego Viera terminó siendo importante para sostener el cero, especialmente sobre el cierre de la primera parte, cuando Matías Nouet tuvo una ocasión muy clara.
Al Tomba le costó encontrar continuidad con la pelota. No consiguió conectar con regularidad a sus hombres ofensivos ni transformar la posesión en situaciones de verdadero peligro. El partido se hizo trabado, con mucha disputa en la mitad de la cancha y pocas jugadas capaces de romper la monotonía.
La sensación era que Godoy Cruz necesitaba encontrar otra marcha para llevarse los tres puntos. La oportunidad de acercarse a la cima exigía algo más que orden y esfuerzo.
Pino tuvo el triunfo en sus pies
En el complemento, el Expreso encontró una posibilidad inmejorable para cambiar la historia. Martín Pino se hizo cargo de un penal sancionado por Lamolina, pero su remate terminó en el travesaño. El goleador tuvo la oportunidad de poner al Tomba en ventaja y la dejó escapar.
Fue una acción determinante. En un encuentro cerrado, donde cada llegada podía definirlo, desperdiciar un penal significó perder una de las mejores chances para quedarse con la victoria.
Godoy Cruz no logró capitalizar ese momento. All Boys también tuvo sus oportunidades y Strumia respondió ante un remate de Lucas Cano. Incluso el conjunto local llegó a festejar un gol que finalmente fue invalidado por posición adelantada.
El partido seguía abierto, pero el reloj avanzaba y el Tomba no encontraba el camino para inclinarlo a su favor.
La polémica que desató el escándalo
Cuando el encuentro entraba en sus últimos minutos, llegó la jugada que cambió por completo el clima de la noche. Axel Rodríguez recibió una infracción de Iván Zafarana y Lamolina sancionó penal para Godoy Cruz, además de expulsar al futbolista de All Boys.
Hasta ahí, la decisión parecía tomada. Sin embargo, comenzaron las protestas del equipo local, que sostenía que la falta había ocurrido fuera del área.
En medio de la discusión, el árbitro observó una imagen que le mostraron desde un teléfono celular y terminó revirtiendo su fallo. El penal quedó sin efecto y la jugada se transformó en un tiro libre para el Tomba.
La escena generó un desconcierto enorme. No se trató solamente de discutir si la infracción había sido dentro o fuera del área, la controversia estuvo también en el procedimiento utilizado para modificar una decisión arbitral sin recurrir al sistema oficial de asistencia por video.
El partido quedó detenido durante cerca de 20 minutos, entre protestas, reclamos y conversaciones dentro del campo. Los futbolistas de Godoy Cruz no ocultaron su bronca ante una resolución que les quitó la posibilidad de volver a ejecutar desde los doce pasos en el tramo final.
Después de la reanudación, el Tomba tuvo una pelota parada. Vicente Poggi tocó para Tomás Rossi, cuyo remate fue despejado por Juan Pablo Noce. En el rebote, Diego Viera no consiguió empujarla. Fue la última oportunidad clara para cambiar el resultado de una noche que terminó dominada por la polémica.
Un empate que duele en la tabla
El 0-0 dejó a Godoy Cruz con la sensación de haber perdido una oportunidad importante. Ferro había dejado puntos en el camino y Deportivo Morón también había caído, por lo que el partido en Floresta representaba una ocasión concreta para recortar distancias y mejorar su posición en la pelea de arriba.
Con el empate, el Tomba continúa tercero y quedó a cinco puntos de Ferro, cuando restan tres partidos para el cierre de la fase regular. El margen se achica y cada punto adquiere un valor enorme.
La actuación arbitral será, inevitablemente, el centro de las discusiones. La decisión de Lamolina, el uso de una imagen desde un celular y la prolongada interrupción merecen explicaciones claras. No es un detalle menor que una jugada de semejante trascendencia se resuelva de una manera tan controvertida.
Pero Godoy Cruz también deberá revisar lo suyo. Tuvo un penal para ponerse en ventaja y no lo convirtió, le costó generar juego y no encontró suficientes respuestas para superar a un rival que también dispuso de ocasiones.
La bronca es inevitable, porque el final dejó una sensación de injusticia y desconcierto. Sin embargo, el campeonato no se detiene y al Tomba le quedan tres finales para sostener sus aspiraciones. En Floresta se le escaparon dos puntos, entre sus propias dificultades y una decisión arbitral que terminó robándose todo el protagonismo.
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