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Gastón Gil Romero y la transformación de Godoy Cruz: “Hace un mes jugar una final era una utopía”

Gastón Gil Romero y la transformación de Godoy Cruz: “Hace un mes jugar una final era una utopía”

Emanuel Ruiz Emanuel Ruiz

El mediocampista repasó el camino que recorrió el Tomba desde su llegada, destacó el crecimiento del grupo y explicó cómo se prepara el plantel para el partido decisivo ante Tristán Suárez. Además, agradeció el cariño de los hinchas y dejó en claro que todavía queda un último paso.

Godoy Cruz está a las puertas de uno de los partidos más importantes de la temporada. Después de una segunda rueda en la que logró cambiar su imagen, recuperar terreno y convertirse en protagonista de la Zona A, el equipo de Pablo De Muner consiguió meterse en la final por el primer ascenso. En ese recorrido hubo una transformación colectiva que también se explica desde adentro, y Gastón Gil Romero fue uno de los encargados de poner en palabras ese proceso.

El volante llegó al Expreso en la previa del encuentro frente a Ferro, en una etapa en la que al equipo todavía le costaba encontrar regularidad y hacerse fuerte, especialmente jugando en el Feliciano Gambarte. Desde aquel debut hasta este presente, el futbolista reconoció que el crecimiento fue enorme y que el grupo atravesó distintas etapas hasta encontrar su mejor versión. “Desde ese día hasta hoy fue un proceso enorme el que hizo este grupo y el que hizo el club”, explicó. En ese sentido, también fue contundente al referirse a la institución y a su lugar en la categoría: “Es un club que no merece estar en Primera y no merece ni loco estar en esta categoría”.

Gil Romero recordó que, cuando llegó, el Tomba todavía arrastraba dificultades para conseguir resultados en condición de local y que varios integrantes del plantel debieron adaptarse a una categoría nueva. Sin embargo, con el correr de las fechas, la llegada de nuevos compañeros y el trabajo cotidiano, el equipo fue encontrando una identidad.

Para el mediocampista, hubo un momento que marcó un antes y un después,  las tres derrotas consecutivas como visitante que dejaron a Godoy Cruz fuera de los puestos de Reducido. Lejos de significar un golpe definitivo, aquella situación provocó una reacción interna que terminó modificando el rumbo del campeonato. “Ahí el grupo hizo un clic y desde ese día hasta hoy es un equipo completamente diferente, protagonista en todas las canchas. Le pegan una piña, se levanta y va a buscar”, describió. Una frase que resume el carácter que el Expreso mostró en el tramo decisivo del torneo y que le permitió llegar a la definición por el ascenso.

Un equipo que aprendió a levantarse

El crecimiento del Tomba también quedó reflejado en partidos que parecían complicarse y que terminaron convirtiéndose en grandes muestras de carácter. Gil Romero destacó especialmente las últimas presentaciones en el Gambarte, con remontadas y encuentros cargados de emociones. El volante recordó los compromisos frente a Los Andes y Estudiantes de Buenos Aires, en los que el equipo llegó a estar dos veces abajo en el marcador y necesitaba reaccionar para no perder terreno en la pelea. Frente al conjunto de Caseros, Godoy Cruz terminó imponiéndose por 6 a 3, en un partido que dejó en evidencia su capacidad para sobreponerse a la adversidad.

“Fue muy emocionante lo que se ha conseguido, lo que hicimos”, reconoció. De todas maneras, el futbolista sabe que el recorrido todavía no está completo y que el plantel debe dejar atrás rápidamente los festejos por la clasificación. “Se coronó con una final que hace unos meses, mínimo hace un mes, era una utopía. Es para celebrar eso, pero no se consiguió nada todavía. Falta un pasito y hay que poner el foco en eso porque es algo muy importante”, remarcó.

La competencia interna, una de las claves

Con la final ante Tristán Suárez en el horizonte, una de las principales preocupaciones pasa por manejar la ansiedad y llegar de la mejor manera al encuentro decisivo. Para Gil Romero, la respuesta no está en modificar la rutina, sino en sostener aquello que permitió al equipo alcanzar este presente, la exigencia diaria. El mediocampista destacó el nivel de competencia que se vive en los entrenamientos y cómo esa disputa interna eleva el rendimiento de cada futbolista. “Es impresionante cómo se compite en los entrenamientos. Sinceramente da gusto, porque es una competencia sana y eso es lo que eleva la calidad de todos”, sostuvo.

En esa línea, consideró que mantener esa intensidad será fundamental para afrontar la final con la concentración necesaria. La posibilidad de ganarse un lugar, disputar cada pelota y exigir al compañero forma parte de una dinámica que, según su mirada, termina trasladándose al campo de juego. “De la única forma que nos vamos a enfocar en la final es seguir entrenando de la misma manera que lo venimos haciendo”, explicó.

El agradecimiento a los hinchas

Por último, Gil Romero tuvo palabras de reconocimiento para los hinchas bodegueros, que desde su llegada le hicieron sentir el acompañamiento y la exigencia que implica vestir la camiseta de Godoy Cruz. El volante aseguró que conocía la responsabilidad que asumía cuando aceptó el desafío y que desde el primer día entendió la dimensión del club. “Apenas llegué y pisé el predio dije: ‘Este club no puede estar en esta categoría’. Nos van a exigir y nos van a demandar mucho”, recordó.

También destacó el cariño que recibió desde su debut frente a Ferro y expresó su agradecimiento por el apoyo constante. Ahora, con la final cada vez más cerca, el objetivo personal y colectivo es el mismo: completar el camino con el ascenso. “Vine con la mente enfocada en que tenía que ser. Y hoy estamos a unos días del último paso y espero que podamos coronarlo”, concluyó.

Godoy Cruz ya dejó atrás los momentos más difíciles de la temporada y encontró en la unión, la competencia interna y la capacidad de reacción sus principales fortalezas. Gil Romero fue parte de ese recorrido y, como el resto del plantel, sabe que todavía queda el desafío más importante: dar el último paso para devolver al Tomba a Primera División.