PREPARADAS. Las jugadoras del Tomba ya habían entrado en calor hasta que se enteraron de la suspensión. Foto: Web
Otra vez la misma mancha de la primera vez
La final del Torneo Clausura de fútbol femenino de la Liga Mendocina entre Godoy Cruz e Independiente Rivadavia fue suspendida por segunda vez consecutiva antes de su inicio, generando polémica y malestar entre jugadoras, cuerpos técnicos e hinchas.
El partido estaba programado para disputarse en el Estadio Gutiérrez S.C, pero fue suspendido nuevamente por falta de garantías de seguridad ante la gran cantidad de público que se acercó al lugar. A pesar de que ambos equipos y sus aficiones tenían entrada permitida con un aforo limitado, la organización no pudo asegurar el operativo necesario para el desarrollo del encuentro, por lo que se tomó la decisión de no comenzar el juego para evitar riesgos de desbordes o incidentes.
En medio de un clima de expectativa por la definición del campeonato, las jugadoras ya estaban preparadas para el inicio del encuentro cuando se comunicó la suspensión. Las autoridades de seguridad, así como la organización, coincidieron en que la presencia de hinchas en las inmediaciones del estadio superó lo previsto, lo que hizo inviable garantizar el orden y la seguridad de todas las personas presentes.
Esta es la segunda vez que la final entre estos equipos se suspende en muy poco tiempo, después de que también fuera postergada previamente por motivos logísticos similares. La repetición de esta situación generó fuertes cuestionamientos hacia la organización del torneo y la planificación del evento.
Hasta el momento, la Liga Mendocina de Fútbol no ha confirmado una nueva fecha definitiva, aunque se espera que se reprograme la final en los próximos días para poder definir al campeón del Clausura femenino.
