Pablo De Muner fue presentado y dejó un mensaje claro: “Sabemos a qué vinimos”
Godoy Cruz ya tiene nuevo conductor. Pablo De Muner fue presentado oficialmente como entrenador del primer equipo y dejó en claro, desde el primer momento, que el desafío no admite rodeos: pelear arriba y recuperar una identidad que el club supo construir durante años.
Acompañado por el presidente José Manzur, el flamante DT habló con serenidad, pero también con una idea bastante definida de lo que pretende. “Ni bien entrás al estadio te das cuenta de la exigencia que hay acá”, soltó en una de sus primeras respuestas, marcando el tono de lo que viene.
La elección, según explicó el propio Manzur, no fue casual. El club apuntó a un perfil que encaje con su historia reciente: equipos competitivos, con propuesta y protagonismo. “Su idea futbolística coincide con la identidad que siempre nos caracterizó”, resumió el dirigente.
De Muner, por su parte, recogió ese guante. Habló de volver a las bases, de intentar que Godoy Cruz sea “un equipo diferente”, con manejo de pelota y una intención clara en cada partido. Pero también bajó a tierra cualquier idealismo: “Hay que conseguir resultados”. En esa dualidad parece estar el eje de su ciclo.
Con experiencia en la categoría, el nuevo entrenador dejó una lectura interesante sobre el contexto. Reconoció que la Primera Nacional es exigente, pareja y muchas veces ingrata con los que mejor juegan. “Hay equipos que juegan bien y no se pueden imponer. Hay que entender los momentos del partido”, explicó. Un mensaje que parece apuntar directamente a una de las falencias recientes del equipo.
En cuanto a lo táctico, evitó encasillarse. A lo largo de su carrera utilizó distintos esquemas y dejó en claro que primero necesita conocer en profundidad al plantel. “Lo importante es adaptarse a las características de los jugadores”, dijo, aunque remarcó que de local el equipo deberá asumir el protagonismo.
Más allá de los sistemas, puso el foco en algo menos visible pero igual de determinante: los liderazgos. Para De Muner, en una categoría como esta, la fortaleza mental y la capacidad de sostenerse en los momentos adversos son claves. “Hoy ser líder no es fácil, pero es fundamental”, señaló, anticipando uno de los trabajos puertas adentro.
También hubo tiempo para hablar del presente del equipo. Reconoció que no es sencillo ganar con regularidad en esta divisional y pidió asumir la realidad sin perder de vista el objetivo. “Los partidos hay que jugarlos, hay que ir a cada cancha y ser competitivos”, remarcó.
Su llegada se da en medio del torneo, un contexto que suele exigir respuestas rápidas. Por eso, lejos de pensar a largo plazo, De Muner fue concreto: “El primer objetivo es ganar el domingo”. Un mensaje directo, sin vueltas, que conecta con la urgencia que hoy rodea al equipo.
El nuevo DT también confirmó que ya tuvo contacto con Mariano Toedtli, a quien reemplaza, y valoró el trabajo previo. Pero dejó en claro que ahora comienza otra etapa, donde el desafío será construir sin perder tiempo.
Godoy Cruz inicia un nuevo ciclo. Con la presión lógica de su historia, con la necesidad de volver a meterse en la pelea y con una idea que intenta equilibrar identidad y resultados. De Muner ya tomó el mando. Ahora, empieza lo más difícil: llevar todo eso al campo de juego.
